Negros y Blancos

Hace ya mucho tiempo, todos los elefantes del mundo eran o negros o blancos. Amaban a los demás animales, pero se odiaban entre sí, por lo que ambos grupos se mantenían apartados: los negros vivían a un lado de la jungla y los blancos en el lado opuesto.

Un día los elefantes negros decidieron matar a todos los elefantes blancos y los elefantes blancos decidieron matar a todos los elefantes negros.

Los elefantes de ambos grupos que querían la paz se internaron en lo más profundo de la selva. Y nunca más se les volvió a ver.

Comenzó la batalla. Y duró mucho, mucho tiempo. Hasta que no quedó ni un solo elefante vivo. Durante años no se volvió a ver a ningún elefante sobre la Tierra. Hasta que un día, los nietos de los elefantes pacíficos salieron de la jungla. Eran grises.

Desde entonces los elefantes han vivido en paz. Pero desde hace algún tiempo, los elefantes que tienen orejas pequeñas y los elefantes que tienen orejas grandes se miran unos a otros de forma un tanto extraña (e inquietante).

David McKee

Me voy tres días a Ceuta, a la búsqueda de un lugar de encuentro entre quienes trabajan por la justicia global, desde las espiritualidades o las éticas, desde los movimientos sociales, las ONGs o las religiones. ¿Será posible el diálogo? ¿Será posible mirarnos sin desconfianza? ¿Son posibles las alianzas? Ya contaré mi experiencia al regreso.

4 Responses to “Negros y Blancos”

  1. [La otra agenda] Says:

    Gracias por compartir esta historia… Por cierto, inconclusa, no podía ser de otra manera.
    :)

  2. El príncipe mono Says:

    Pues el encuentro será un éxito. La religión o el cientificismo no pueden incomunicaros. Os situáis en un mismo axioma, queréis mejorar las cosas con la colaboración de los demás.

    ¿Os alejará algo más que no sean cuestiones de método?

  3. Adrián :) Says:

    Qué wai, a Ceuta! Vas en helicóptero?

  4. el encapuchado naranja Says:

    [La otra agenda]: Lo cierto es que los elefantes se han mirado con menos recelo y más curiosidad, e incluso se han llegado a poner de acuerdo en que sus orejas son diferentes, sí, pero todas sirven del mismo modo para escuchar la llegada de depredadores, el nacimiento de un nuevo bebé elefante o el clamoroso silencio (también se habló de oxímorones…).

    Príncipe: Ha habido acercamientos, ya en el mismo equipo organizador, compuesto por personas de todas las edades y procedencias (geográficas y de experiencias de vida), pudimos estrechar verdaderos lazos. El resto de las 400 personas valoraron como muy positiva la experiencia. Intentaré hablar del tema más adelante (Dios mío, tengo mil cosas que escribir!!).

    Adrián: Pasé al lado del helipuerto del que salen los helicópteros a Málaga :) Pero no, guagua hasta Algeciras, barco hasta Ceuta… Barcos mucho más bonitos y cómodos que los nuestros de Canarias, por cierto :)

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