Firma del padre / madre / tutor

Hasta ahora, con diferencia, uno de los aspectos que más estoy disfrutando del trabajo es el de la tutorización. Soy tutor de dos chicos, de sendos países africanos, nacidos en el extranjero pero que han crecido en España. Hablan perfectamente castellano y catalán, son espabilados y ya saben descargarse música en internet con mucha más facilidad que yo. Ambos tienen familia en Barcelona, pero por diferentes motivos están en nuestro centro.

En los últimos meses hemos conseguido que nuestra relación se vaya afianzando, y con las inevitables luchas y desencuentros de la adolescencia el vínculo no hace sino reforzarse. Es un trabajo lento, sin avances significativos de un día a otro, pero con el paso de las semanas va dando sus frutos. Las recompensas vienen en forma de pequeños detalles que cuando los cuentas parecen absurdos, pero que tienen un gran significado para ti. Por ejemplo, el día en que espontáneamente te cuentan algo importante para ellos, o que solicitan tu ayuda para algún asunto que no sólo les preocupa, sino que también les avergüenza. A veces olvido incluso cuán importantes llegamos a ser como figuras de referencia y modelo, y te sorprenden con detalles que te recuerdan a ti mismo o se burlan cariñosamente de tu forma de decirles las cosas. Otras veces, claro, querrías matarlos, y te sacan de quicio, porque vaya piezas… Pero de todos modos llegas a casa y si tu coraza contra la excesiva involucración en los problemas con que tratas a diario funciona, puedes conseguir recordar sólo aquellos pequeños maravillosos detalles.

Pero ha sido con la “vuelta al cole” que se ha materializado en su forma más concreta mi trabajo como tutor. Un sentimiento de paternidad precoz me ha alcanzado fulminante como un rayo en el momento en que las compras de los libros de texto, las autorizaciones para las actividades extraescolares o los justificantes por ir al médico se han hecho necesarios. En mi agenda, marcada al fuego, aparece mi primera reunión de padres, teniendo en cuenta que hablamos de 6º de Primaria quizás desentone un poco en el ambiente general, sin duda ese día dará para un nuevo post.

Mientras tanto, sigo subrayando en los justificantes aquella palabra siempre presente, pese a que nunca antes me fijé en ella y que cuando era niño tuve la suerte de no necesitar aprender su significado real.

Firma del padre / madre / tutor/a

3 Responses to “Firma del padre / madre / tutor”

  1. Lenko Says:

    Y yo que ya estaba perdiendo las esperanzas de llegar a ser tío algún día… Snif, ¡qué emoción!

  2. Mireia Says:

    …Pero de todos modos llegas a casa y si tu coraza contra la excesiva involucración en los problemas con que tratas a diario funciona…

    Me ha gustado esta frase… a veces me sucede que me cuesta ver los pequeños logros, como bién dices somos sus referentes; te sorprenden diciendo o haciendo cosas que hiciste o digiste…y muy a menudo mi miedo está en qué, a veces mis parámetros de “normalidad” y “sentido común” se ven abofeteados, hasta distorsionados; pero no solo yo, al igual que otros de mis compañeros, nos immunizamos contra las autolesiones y no nos immutamos cuando un/a niño/a se corta…
    Ha sido una semana dura y al final todo se resuelve si el niño se brota delante del psiquiatra… sinó…sigue conteniéndolo, llama al 061, aguanta que critiquen tu intervención e incluso duda de si has sido tu el/la culpable de brotar al menor…

  3. el encapuchado naranja Says:

    Mireia, el tema de las autolesiones es muy duro. Las primeras veces que vi las marcas no me di cuenta de lo que significaban, hasta que por primera vez vi en persona a alguien que se las hacía. No pude evitar empatizar y sentir el dolor yo mismo. Poco a poco, sin embargo, no puedes evitar inmunizarte. Si no, yo te aseguro que no podría soportarlo con la frecuencia que a veces hemos de hacerlo. Creo que por salud mental nos toca hacerlo, no podemos sufrir nuestras vidas y también las de los demás, al menos si queremos que nos quede algo de cordura para hacer nuestro trabajo.

    Otra cosa es no inmutarse cuando esto ocurre, evidentemente es un signo de que algo muy grave está ocurriendo en esa cabeza, sea cual sea el objetivo de la autolesión (relajarse, chantajear, empatizar con el dolor de otro, etc.).

    En fin, espero que tengas un buen fin de semana. No las brotes ;)

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