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¿Cuántos menores institucionalizados hacen estudios universitarios?

Miércoles, Noviembre 14th, 2007

Unos apuntes sobre un interesante artículo de El País, en el que se explica que ya son 27.000 los menores tutelados por las comunidades autónomas. Cada vez son más, pese a que cada vez hay menos menores. ¿A qué se debe entonces?

La labor preventiva con las familias ahorraría drásticas retiradas de niños. Una faceta que se ha descuidado, aunque ahora se intente subsanar. “El trabajo con la familia biológica es el gran déficit que hemos tenido, lo sensato es poner medios para atajar la situación y ver si es recuperable”, sostiene Marino Villa, adjunto a la Síndica de Greuges -la defensora ciudadana- de Barcelona. Poco que ver con lo que ha distinguido hasta ahora al sistema. “Como el interés del menor es el bien supremo, aparto al niño de las brasas y entonces ya no encuentro razón para averiguar por qué existen las brasas”, critica. [...]

Quienes hemos trabajado en centros de menores hemos vivenciado más de una vez cómo se intenta dar una solución a la situación del menor con “antigripales”, es decir actuando sobre los síntomas, y no sobre la causa. Mientras se trabaja desde el centro con el menor, intentando acompañarle en el difícil camino de la buena convivencia con los compañeros, la escolarización, la madurez afectiva y psicológica, etc. en la mejor de las ocasiones tal vez se hace un mínimo seguimiento de la situación familiar desde el centro. Una familia que encarna los problemas de la situación del menor y que no olvidemos que en un 90% es de bajos recursos, vive en un barrio en que los servicios sociales están colapsados y desconoce gran parte de sus derechos.

“No todas las comunidades autónomas proporcionan el mismo nivel de políticas y servicios sociales para los grupos más marginados de la población, en particular familias pobres, familias monoparentales, así como para niños gitanos y niños de familias inmigrantes”, censuraba a España, en 2002, el Comité de Derechos del Niño de la ONU. [...]

Valdría tan sólo comparar desde mi propia experiencia la importancia que se le da a la Educación de Calle en Canarias y en Cataluña. Mientras que en la primera es algo aún anecdótico en los equipos de servicios sociales de zona, Barcelona integra al educador de calle como alguien más del paisaje urbano. Y qué decir de los llamados “centros de protección” en los que niños maltratados decidían fugarse del centro y regresar con su padre maltratador para evitar los abusos, extorsiones, robos y violencia de sus compañeros, ante la incapacidad de los educadores para atajar esas situaciones por falta de una ratio educador-menor adecuada o a veces, simplemente, por miedo e impotencia ante los menores agresores.

“Lo más importante es para qué se interviene y si conseguimos compensar los déficits. ¿Cuántos menores institucionalizados hacen estudios universitarios? El déficit es también el proyecto de salida”

Y para finalizar, respondiendo a la pregunta del título, ya que no lo hace el artículo. He trabajado dos años en centros de menores, centros de urgencias o acogida, por los que hay mucho más movimiento que los residenciales, y por lo tanto se ven más niños y niñas. Podría dar una cifra a “ojo” de unos 200 niños y niñas que he atendido. No consigo recordar uno sólo que hubiera estudiado bachillerato. Tampoco uno que estuviera matriculado o tuviera oportunidades de hacerlo en un ciclo formativo de grado medio.

Está claro que los centros de menores deberían ser la ultimísima opción, pero para eso hace falta voluntad y coraje para poner al día unos servicios sociales de zona deficientes e inadecuados, trabajar en los barrios y plazas, con las familias que no tienen tiempo ni recursos para educar a sus hijos y no pretender solucionar todos los problemas con la institucionalización.

Aquel famoso juez de menores de Granada

Miércoles, Octubre 17th, 2007

Emilio Calatayud es un juez de menores famoso en los círculos de la Educación Social. Sus sentencias son conocidas por la coherencia entre el delito cometido y la pena impuesta. Más allá de buscar un castigo, se trata de ahondar en las causas del delito y trabajar sobre ellas con una importantísima carga educativa. Se da así el caso de menores condenados a sacarse la enseñanza secundaria obligatoria, ayudar a educadores de la Dirección General de Tráfico o participar en una escuela de padres.

El siguiente vídeo (en dos partes) no tiene desperdicio. En él, Emilio Calatayud nos habla de la responsabilidad de los centros escolares ante los menores absentistas, los derechos y deberes de los menores, la justicia juvenil y en gran medida de la importancia de los padres en la educación de los hijos: “Yo no soy amigo de mi hijo, porque si fuera su amigo dejaría a mi hijo huérfano”.
Algunas otras afirmaciones que dan que pensar:

“En el 82% de los casos de jóvenes con un perfil de delincuente hay fracaso escolar”.

“Pertenecer a una familia no es jauja, tienes tus derechos y tienes tus deberes”.

Espero que lo disfruten tanto como yo.

Vía: Efervescente 2H

Children see, children do

Jueves, Diciembre 28th, 2006

Educadores del mundo (en el sentido más amplio), no olvidemos las cosas más sencillas…

Gracias, Sergio.

La prensa en casa y otros desvaríos

Viernes, Noviembre 17th, 2006

Últimamente me da miedo mal rollo leer el periódico antes de entrar en el trabajo. La cruda realidad se deja ver de cerca en nuestro centro. Afortunadamente veo que la prensa ha decidido omitir la información que se refiere a menores, o bien que no les llegan los detalles de lo que está ocurriendo. Pero es curioso como algunas de las noticias de sociedad y actualidad que aparentemente no tendrían que ver para nada con nosotros acaban dejándonos un “regalito” en el centro.

Ocurre cuando se hace una redada en toda regla contra la prostitución y encuentras que en nuestra bella Barcelona los delicuentes también tienen hijos entrañables. O cuando es detenido al fin a ese detestable criminal cuya entrada en la cárcel saca a la luz la realidad de las condiciones de vida de sus hijos.

Demos la bienvenida a estos chicos a nuestro sistema, en el que parece que se quedarán largo tiempo. No repetiremos los errores de sus padres, pero podemos cometer muchos otros. Coge un crío de 8 años y explícale que es probable que pase los próximos diez años en diversos centros de menores… No te cortes las venas, te quedan mucho mejor largas…

Pero el día ha dado también para reflexiones más alegres. Tengo el encargo de un nuevo “tutorizado”, que nos llegó con grandes quemaduras recibidas al final de una gran aventura que comenzó en el centro de Europa. Me siento bien tras haberle podido dar una buena acogida, calmar sus miedos y desorientación y recibir una simple sonrisa y un Gute Nacht al arroparlo esta noche. Creo en mi trabajo cuando advierto que para otro de ellos es importante que antes de irme a casa pase por su cama y le de las buenas noches.

Como siempre, por salud mental y supervivencia, prefiero quedarme con esos detalles que dan valor a este trabajo…

Si hubieran más padres malos…

Lunes, Octubre 23rd, 2006

“Un dia cuando mis hijos esten crecidos lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles”:

- Los amé lo suficiente como para haberles preguntado a donde van, con quien van y a que horas regresarán.

Los amé lo suficiente para no haberme quedado callada y hacerles saber, aunque no les gustara, que aquel nuevo amigo no era buena compañía.

Los amé lo suficiente para hacerles pagar las golosinas que cogieron del supermercado o las revistas del kioskero, y hacerles decir al dueño: “Nosotros cogimos esto ayer y queremos pagar”.

[...] Y ante todo, los amé lo suficiente para decirles NO, cuando sabia que ustedes podrian odiarme por eso (y en algunos momentos se que me odiaron).

Y cualquiera de estos dias, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres; cuando ellos les pregunten si su madre era mala, mis hijos les dirán:

“Si, nuestra madre era mala. Era la madre mas mala del mundo…” [...]

El día en que los padres se decidan a ser malos, quizás me quede sin trabajo, pero será un gran día. La historia completa en unjubilado.

Vía Ámbito E.

Firma del padre / madre / tutor

Lunes, Septiembre 18th, 2006

Hasta ahora, con diferencia, uno de los aspectos que más estoy disfrutando del trabajo es el de la tutorización. Soy tutor de dos chicos, de sendos países africanos, nacidos en el extranjero pero que han crecido en España. Hablan perfectamente castellano y catalán, son espabilados y ya saben descargarse música en internet con mucha más facilidad que yo. Ambos tienen familia en Barcelona, pero por diferentes motivos están en nuestro centro.

En los últimos meses hemos conseguido que nuestra relación se vaya afianzando, y con las inevitables luchas y desencuentros de la adolescencia el vínculo no hace sino reforzarse. Es un trabajo lento, sin avances significativos de un día a otro, pero con el paso de las semanas va dando sus frutos. Las recompensas vienen en forma de pequeños detalles que cuando los cuentas parecen absurdos, pero que tienen un gran significado para ti. Por ejemplo, el día en que espontáneamente te cuentan algo importante para ellos, o que solicitan tu ayuda para algún asunto que no sólo les preocupa, sino que también les avergüenza. A veces olvido incluso cuán importantes llegamos a ser como figuras de referencia y modelo, y te sorprenden con detalles que te recuerdan a ti mismo o se burlan cariñosamente de tu forma de decirles las cosas. Otras veces, claro, querrías matarlos, y te sacan de quicio, porque vaya piezas… Pero de todos modos llegas a casa y si tu coraza contra la excesiva involucración en los problemas con que tratas a diario funciona, puedes conseguir recordar sólo aquellos pequeños maravillosos detalles.

Pero ha sido con la “vuelta al cole” que se ha materializado en su forma más concreta mi trabajo como tutor. Un sentimiento de paternidad precoz me ha alcanzado fulminante como un rayo en el momento en que las compras de los libros de texto, las autorizaciones para las actividades extraescolares o los justificantes por ir al médico se han hecho necesarios. En mi agenda, marcada al fuego, aparece mi primera reunión de padres, teniendo en cuenta que hablamos de 6º de Primaria quizás desentone un poco en el ambiente general, sin duda ese día dará para un nuevo post.

Mientras tanto, sigo subrayando en los justificantes aquella palabra siempre presente, pese a que nunca antes me fijé en ella y que cuando era niño tuve la suerte de no necesitar aprender su significado real.

Firma del padre / madre / tutor/a