Artículos de la categoría 'Marruecos'

De nuevo a la otra orilla

Lunes, Marzo 17th, 2008

Este blog comenzó hace más de año y medio hablando de las experiencias de un viaje por Europa. Desde entonces me he permitido alguna que otra rápida escapada por tierras que me han acogido en otros tiempos, pero no he tenido oportunidad de más. Ahora, sin grandes pretensiones, me voy de Viaje, en mayúsculas, mochila, nada de trabajo por medio y buenos amigos.

Serán 5 días por Marruecos, sin originalidades (Tánger y Chaouen), pero con la pretensión de ampliar un poco la experiencia de la semana pasada.

Hasta la vuelta.

[Que bueno volver a utilizar la categoría "viajes" en un post"]

Entre dos Orillas IV: La escuela de la segunda oportunidad

Jueves, Marzo 13th, 2008

Clase de cocina en AssabilUna de nuestras principales paradas en Tánger fue el Centro de formación, orientación e inserción socioprofesional de jóvenes Assabil. Este centro es producto de una complicada alianza de organizaciones, instituciones públicas y empresas españolas y marroquíes.

Este proyecto nació con la voluntad de ofrecer una segunda oportunidad a jóvenes que han dejado la escuela pero que quieren formarse para vivir dignamente de su trabajo. El abandono de la escuela en Marruecos es frecuente por muchos motivos, ya he explicado varios de ellos, a los que es importante añadir la masificación de las aulas (que lleva a la formación de grupos en las escuelas, que se turnan parte de la mañana y parte de la tarde).

En un primer momento imaginé que este centro era una respuesta a la inmigración ilegal de jóvenes a España, tratando de evitar el salto del estrecho, o intentando recolocar a los menores extraditados. De hecho, la política de cooperación de España con África Subsahariana y Marruecos parece ser esta, a la vista de los viajes de Moratinos a aquellos países de donde proviene la inmigración subsahariana y las promesas de crear centros de formación allí. Desde mi punto de vista, no debe someterse la política de cooperación a las necesidades españolas, el objetivo último no debe ser evitar la inmigración, sino garantizar las condiciones de vida digna en cada país, sin cercenar el derecho de las personas a moverse libremente.

Profesor de construcción de AssabilPero la realidad de Assabil es otra. Uno de los profesores del centro nos explicaba: al tratarse de un centro hispano-marroquí muchos jóvenes ingresan pensando que el centro les abrirá las puertas de España, que acabada su formación podrán dar el salto y trabajar allí. Sin embargo, tras su formación y el periodo de prácticas el joven se da cuenta de que tiene la oportunidad de vivir dignamente de su trabajo sin necesidad de dejar todo atrás. Casi todos se quedan trabajando en su comunidad, de hecho el profesorado insiste en que la formación académica debe venir asociada con otra personal, y en la medida de lo posible, social. Por este motivo, han apoyado la formación de una asociación de antiguos alumnos para crear tejido social, facilitar la formación de cooperativas, etc.

Realmente, aquello que más me impactó de los dos breves días en Tánger fue la profesionalidad y el valor humano del profesorado que tuve oportunidad de conocer. No pude evitar llegar allá con ciertos prejuicios eurocentristas, incluso de superioridad, y me llevé una sorpresa al reconocer la alta formación pedagógica de las personas que nos expusieron sus experiencias. También su carácter crítico con el sistema educativo y las deficiencias creadas por una excesiva burocracia y centralización. Pero no sólo esto, también la complejidad de las estructuras educativas y su capacidad de innovación. Creo que las propias ONGD’s hemos hecho mucho daño al Sur en general, al ofrecer una imagen estereotipada, que no recoge la diversidad de la realidad de estos países. Hay pobreza, sí, pero también mucha gente capaz y bien formada que trabaja por su propio desarrollo. Ojalá esa pretendida horizontalidad en nuestro trabajo con el Sur pase del discurso de las palabras a los hechos y a nuestro imaginario colectivo.

Entre dos orillas III: Educar para la democracia

Domingo, Marzo 9th, 2008

Ya muy joven tuve la oportunidad de elegir al delegado o delegada de mi clase. Más tarde voté al consejo escolar de mi colegio. Mi padre y mi madre tuvieron la oportunidad de unirse al APA y votar a su junta directiva. En uno de los institutos en que estudié me presenté al consejo escolar y participé de decisiones y propuestas junto al resto de la comunidad escolar. Si bien aquello no era una democracia real, al menos se acercaba, y nos ayudaba a entender el sistema mayor en el que vivíamos.

Niños y niñas esperando su turno en la escuela

Sin embargo, ¿por dónde comenzamos a educar para la democracia a jóvenes o familias que no han vivido nunca la participación democrática y que viven en un falso sistema democrático? En Marruecos, pese al férreo control de la monarquía y la ausencia de numerosos derechos supuestamente defendidos por ley, muchas personas se esfuerzan por educar para la democracia y en valores democráticos. La principal dificultad es motivar a la participación a personas a las que nunca se les ha pedido que sean activas, sino pasivas. Más aún fomentar el espíritu crítico en una sociedad que sigue viviendo la censura y la persecución de periodistas discrepantes.

Me sorprendió gratamente el trabajo de algunos educadores y educadoras que dan una atención especial a dicha participación, creando la figura de los/as delegados/as de clase, formando a este colectivo o intentando implicar a padres y madres en el desarrollo del centro educativo. Un nutrido grupo de personas de las que conocí en estos dos días me demostraron que más allá de la visión sesgada que podemos tener de las instituciones marroquíes, la monarquía y la élite política, hay una efervescente sociedad civil reclamando derechos, libertades y una forma distinta de hacer las cosas. De esta sociedad civil forman parte un gran número de educadores y educadoras que con su lucha y dedicación cambian desde dentro el propio sistema. Personas muy preparadas y con amplia formación pedagógica, con las que valdría la pena estrechar vínculos y unir luchas.

Entre dos orillas II: El sistema educativo marroquí

Sábado, Marzo 8th, 2008

Mohamed Mesari

Mohamed Mesari hablaba perfecto castellano, y comenzó su presentación diciendo: “Prometí hace un tiempo que no volvería a hablar del sistemá educativo marroquí, que abandoné hace un tiempo porque estaba asqueado.” Afortunadamente, se desdijo de su promesa. Monsieur Mesari fue docente durante veinte años e inspector del Ministerio de Educación Marroquí durante otros 14. Se declara de izquierdas y defensor de una escuela laica y pública. Intentaré resumir su charla sobre el sistema educativo marroquí.

Un poco de historia

Escuela coránica: En los inicios del estado marroquí (Mesari lo sitúa en el s. IX) en cada pueblo había una mezquita, y en cada mezquita una escuela coránica. En ella se aprendía a leer y escribir y se memorizaba el Corán. Su regente, el fakir, es educador al tiempo que peluquero, médico, juez, intercesor de agravios matrimoniales o practicante de la circunsición. Es una figura de notable importancia en la comunidad encargada entre muchas otras cosas de mantener la tradición a lo largo de los siglos, lo que al parecer ni hizo nada mal (ejemplo: el actual sistema del día semanal festivo en Marruecos fue impuesto por un califa de hace 14 siglos).

Escuela colonial: con la llegada de los franceses (1912) se intenta acorralar al sistema tradicional penalizando las escuelas coránicas. Se llegan a dar casos de fakires condenados a cárcel o sometidos a tortura por enseñar matemáticas en la mezquita. Se busca una élite francófona que permita perpetuar la presencia francesa en el país, lo que a juzgar por las vallas publicitarias, la lengua de uso en la universidad, etc. les salió más que bien. En el caso de la escuela colonial española, aunque el imperio español era más bien un imperio mental, particularmente en la mente de Franco, se pretendió un sistema parecido. De este modo se pretendía caracterizar lo español como lo bueno, civilizado y próspero y lo marroquí como todo lo contrario. Así ocurría en el colegio del propio Mohammed: dos clases, una para los aventajados, con un profesor español, simpático, atento y muy preparado; y otra con un fakir que plasmado en el recuerdo infantil de Mesari venía a ser una reencarnación del diablo.

Escuela poscolonial: En 1957, tras la independencia se introduce una reforma con unas métas implícitas:

- Generalización: es decir, universalizar la enseñanza. Actualmente se ha logrado al 94%.

- Unificación: de los distintos sistemas educativos presentes en el país.

- Arabización: recuperar el árabe en todos los niveles de enseñanza. Todos los intentos se han hecho a modo de chapuza, por tecnócratas y no pedagogos, sin ofrecer formación al profesorado o cambiando todo el sistema de un año para otro.

Décadas de reformas y contrareformas han dado forma al sistema actual.

Y ahora…

Como tantas otras cosas que aparecen tan sólo en el papel, se han integrado los Derechos Humanos y la igualdad de la mujer en el currículo. Algo que ya de por sí es un gran avance, pero aún queda mucho por hacer.

Se ha reducido el centralismo administrativo absurdo (ejemplo, construir una nueva escuela porque no se sabe que ya había una construída en el pueblo, ya que la orden viene de Rabat por parte de alguien que no ha visitado el lugar en su vida) y se ha aumentado la escolarización de las niñas, la del ámbito rural y el número de aulas. Pese a todo, en un país con una pirámide poblacional de amplia base (60% de la población menor de edad), las escuelas deben organizar dos turnos para acoger a los niños y niñas a su cargo. Esto acarrea enormes problemas con menores que están en la calle la mitad del día mientras sus madres y padres trabajan.

Por otro lado, pese a que se destina un 25% del presupuesto a la educación, siguen habiendo numerosos problemas. La falta de consenso en las políticas educativas y el continuo cambio de ministros de educación ha generado medio siglo de cambios de leyes educativas, con la consiguiente dificultad para avanzar en los objetivos programados con la independencia. A todo esto hay que añadir que una gran parte del profesorado no está convenientemente formado y utiliza metodologías despóticas y maltrato, aumentando así el abandono escolar.

No obstante, en la actualidad todo el profesorado debe tener unos estudios apropiados al nivel educativo de docencia (similar al español), y adicionalmente cursos pedagógicos específicos para poder ejercer como tales (como nuestro CAP pero de mayor duración). Los inspectores tienen una función menos administrativa que en la escuela española, cumplen el encargo de asesorar pedagógicamente al profesorado. Pese a todo, aunque supuestamente son un apoyo, son mal vistos por parte del profesorado.

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre el sistema educativo marroquí (bueno, al menos para no ser excesivamente pesado, si alguien tiene interés, continuamos en los comentarios).

Entre dos orillas I: Introducción

Sábado, Marzo 8th, 2008

Puerto de Tarifa

Salida del puerto de Tarifa con Tánger al fondo

Acabo de regresar de Tánger. Un grupo de 20 educadores y educadoras pasamos dos días conociendo la realidad de algunas experiencias educativas del otro lado del estrecho en un intercambio con profesorado de Tánger. El encuentro lo hemos organizado desde el área de Educación para el Desarrollo de mi ONGD, y ha superado nuestras expectativas iniciales. También las de las personas que han viajado con nosotros desde diferentes puntos de Andalucía. El comentario general ha sido que nos han roto los esquemas, prejuicios y preconcepciones.

En mi caso, pese a que conocía a fondo lo que íbamos a hacer y a algunas de las personas que nos íbamos a encontrar, regreso con una visión muy distinta de nuestros/as vecinos/as del Sur. Demostraré cuando hable de las diferentes experiencias por qué esto no lo digo con carácter de tópico.

Estos son algunos de los temas que me gustaría tratar en los próximos días:

- La situación de la educación en Marruecos. Un ex-inspector del Ministerio de Educación Marroquí nos acercó esta realidad llena de luces y de sombras. Un paseo desde las escuelas coránicas, el sistema colonial y las reformas tras la independencia.

- La experiencia específica de la formación profesional pública, con especial atención al campo de la discapacidad.

- Los tabúes marroquíes: monarquía, Islam, Sahara.

- Objetivos de la cooperación española en Marruecos, ¿un freno a la inmigración o una cuestión de justicia?

- La escuela de la segunda oportunidad. Experiencias de formación profesional para jóvenes que han abandonado el sistema educativo oficial.

- Fábricas textiles en Tánger al servicio de las multinacionales europeas: ¿oportunidad, explotación… ambas?

- ¿Como educar para la democracia en un país sin democracia? La contradicción de un sistema que reconoce por escrito numerosos derechos que no permite ejercer.

Continuará…