Artículos de Febrero, 2008

Flickr y celadores

Sábado, Febrero 23rd, 2008

Atardecer en Atenas

Este blog, entre otras cosas, y aunque ya no lo parezca también iba de viajes. Es algo que hace ya bastante tiempo que no puedo hacer -en sentido estricto, salvando escapadas y visitas a ciudades que antaño me acogieron- pero en los últimos días me puse a repescar algunas fotos antiguas y subirlas a la cuenta de Flickr que mi generoso hermano mayor me regaló hace ya unos buenos meses. Para quien le pueda interesar, aquí tienen el enlace, que además empiezo a trastear con mi nueva cámara y salen cosas simpáticas, que iré subiendo.

Por otro lado, no sólo el blog ha estado parado, también lo he estado yo unos días por una oportuna gastroenteritis. Estuve de visita tres días y tres noches en un hospital sevillano de esos con nombre de Virgen, que viene a ser como estar en el plató de Anatomía de Grey versión Canal Sur con cambio de protagonistas cada 8 horas. Aunque como muy acertadamente dijo un digno celador cojo mientras me subía a planta: no, no es igual. En Anatomía de Grey son los médicos los que empujan las camillas. Y claro, tampoco hay celadores.

Dignificada pues dicha minusvalorada profesión, y tocada por tanto la temática solidaria del blog, me despido hasta el próximo post.

(Sí, esto es un efecto post-hospitalario).

Trackback Spam

Martes, Febrero 12th, 2008

Estos días estoy recibiendo muchísimo spam en una sola entrada a través de trackbacks, y no sé cómo evitarlo. He cancelado los comentarios en esa entrada pero siguen entrando, ahora he sido más drástico y he anulado los pingback y trackbacks del blog, pero la verdad es que no me gustaría que fuera una medida permanente (siempre es interesante saber quién enlaza los artículos). ¿Alguien podría ayudarme?

Ah, claro, uso wordpress.

P.D: Últimamente escribo poco, lo sé, pero es que tengo muchas salidas de trabajo y nos ha dado por apuntarnos a pilates a los de la ONG. Un antihéroe debe mantenerse en forma…

¿Por qué aún existe el hambre?

Viernes, Febrero 1st, 2008

/2008/02/logofao.gifNoticias de Actualidad: Felipe Pérez Roque. Ministro de Exteriores de Cuba en la Cumbre Mundial sobre Alimentación de la FAO.

[...] No podrá eliminarse el hambre, e incluso crecerá el número de hambrientos, mientras los ricos no cambien sus patrones de consumo, derrochadores de recursos y destructores del medio ambiente. Los países desarrollados son los principales responsables de poner en práctica medidas universales y eficaces que permitan asegurar, de forma sostenible, el derecho al desarrollo para todos, la explotación racional de los recursos y el cese de esta absurda y demencial agresión que pone en peligro creciente la vida del planeta y la de nuestros hijos.

¿Podremos obtener los 24 mil millones de dólares anuales necesarios para reducir a la mitad en el 2015 el número de hambrientos, acordando un mínimo impuesto al millón de millones de dólares que gastan hoy las transnacionales en publicidad comercial o a los 3 millones de millones de dólares que se mueven diariamente en la especulación financiera, o dedicando parte de los 350 mil millones dedicados a subsidios agrícolas en los países desarrollados o de los casi 400 mil millones de dólares que destina un solo país a gastos militares?

Los pobres, que somos mayoría en esta sala, seguramente estaremos de acuerdo. Los ricos son los que deben responder.

El caso es que este discurso fue pronunciado hace 5 años y medio, pero lamentablemente aún tiene absoluta vigencia. En el resto del discurso abarca las causas fundamentales que permiten que el hambre siga existiendo en un mundo que produce más alimentos de los que serían necesarios para abastecer a toda su población. Deuda externa, reglas injustas de comercio internacional, reducida ayuda oficial al desarrollo, consumo desenfrenado en el Norte, fuga de cerebros, monopolio de las patentes y el conocimiento, sistema económico basado en la especulación financiera, gastos militares 30 veces mayores que el dinero necesario para cumplir con el objetivo de erradicar el hambre… Somos los ricos a quienes nos toca responder a la pregunta, ¿estamos dispuestos a aportar respuestas?