Artículos de Marzo, 2007

Tiene un color especial…

Martes, Marzo 13th, 2007

Cuando descolgué el teléfono no imaginaba lo que significaría para mi esa llamada. Cuando vi su nombre en el móvil, tenía claro que me llamaba para una duda informática. Es una sana costumbre que me permite seguir en contacto con un gran amigo a quien hacía tres años que no veía.

- ¿Qué rompiste esta vez?

- No, esta vez nada. Te quería comentar algo. ¿Estás contento con tu trabajo?

- Que miedo me das… pero la verdad es que sí…

- Bueno, de todos modos escucha lo que voy a proponerte…

Y así fue como apenas un mes después, aterricé en Sevilla. Decidí subirme al tren en marcha, mudarme, dejar el trabajo, dejar grandes amigos, un piso en eterna rehabilitación, una magnífica convivencia y mi tan querida y odiada ciudad de acogida. ¿Por qué? Por una oportunidad, porque han apostado por mi para algo que siempre he querido conocer más de cerca. Hoy empecé a trabajar en una ONGD (Organización No Gubernamental de Desarrollo), en el área de Educación para el Desarrollo.

Todavía tengo que aterrizar, pero lo que he podido ver hasta ahora resulta de lo más interesante. Estoy aprendiendo a una velocidad de vértigo, y conociendo personas interesantísimas. Curioso, pues vértigo era la única palabra que conseguía definir la sensación que tenía hace unos días ante este cambio inminente.

Después de ponerme al día con mis nuevas funciones en el trabajo, y tras una reunión de 4 horas sobre las lineas estratégicas de la ONG, unos amigos me engañaron para participar en el desarrollo de otro proyecto, la organización de un encuentro de diálogo entre espiritualidades y éticas, entre religiones y movimientos sociales que trabajan por la justicia global, a desarrollar en Ceuta en septiembre. De esto tendré mucho de lo que hablar. Ahora estoy exhausto, pero ilusionadísimo con ambas experiencias.

¿Qué será de este blog? No lo sé, supongo que continuaré hablando de las cosas que vaya aprendiendo por aquí, de mis inquietudes y nuevas aventuras, un modo de compartir con mi gente de aquí y de allí y con otros que hablen mi mismo “idioma” las cosas que ahora hago aquí en compañía de unos pocos amigos que felizmente he reencontrado, siempre dispuestos a dar rienda suelta a sus inquietudes, y a meterme en apasionantes proyectos.

Por otro lado, no ha sido nada fácil despedirme de los chicos del centro. Explicarles que me voy, y que dejaré de estar ahí cada tarde, para lo bueno, para lo malo. Fue una despedida agridulce, no me lo pusieron fácil y tampoco era precísamente sencillo. Cuando un niño deja un centro en muchas ocasiones empeora su comportamiento en los últimos días, quema las naves, como solemos decir. Es una estrategia de protección, un modo de romper el vínculo, insultar a todo y todos, demostrar que nada le interesa, que no somos importantes para él. En este caso, el que me iba era yo, pero uno de ellos precisaba romper ese vínculo, destrozarlo… y fue muy duro. Afortunadamente a última hora pudimos reconducir la situación, y despedirme uno por uno de cada uno de ellos, llevándome muy dentro muchas de las conversaciones que mantuvimos. Mantengo mi firme convicción de que conviviendo con ellos, aprendo y crezco mucho más de lo que yo podría ofrecerles a ellos. Gracias a mis inefables compañeros y amigos del turno de mañana ahora conservo un recuerdo de todos ellos…
En fin, no me enrollo más… prometo hablar de cosas interesantes algún otro día. Un saludo a quienes sigan por ahí, duerman tranquilos, pues el encapuchado naranja vuelve a estar en activo.

Don’t stop!

Viernes, Marzo 2nd, 2007

Para animar un poco este blog en decadencia…